Poema Reordenable
la lámpara en la mesa tiembla como si alguien volviera
el reloj repite un nombre que nunca dijo
hay un vaso lleno de sombra en la cocina
un perro sueña con pasos que ya no existen
las cortinas respiran el viento del recuerdo
la silla vacía sostiene el peso del tiempo
los retratos murmuran con labios de silencio
una grieta en la pared se abre como una carta sin leer
las llaves cuelgan aún del clavo de la costumbre
cada objeto ha aprendido a quedarse quieto
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